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Cómo dar contexto a ChatGPT para que responda como tú

El contexto es lo que la IA no puede saber de ti: quién eres, para quién trabajas, cómo escribes y qué quieres conseguir. Este artículo explica qué contexto entra, cuál sobra, cómo dárselo sin pegar documentos enteros y cómo guardarlo para no repetirlo cada vez.

Por Juan Miguel Hernández · · 6 min de lectura

Cuando alguien me dice que ChatGPT “no le entiende”, lo primero que le pido es que me enseñe lo que escribió. Y muchas veces es una frase que entendería cualquier persona que llevara un año trabajando a su lado, pero que no entiende nadie que acabe de llegar. La IA acaba de llegar cada vez que abres una conversación. Lo que le falta se llama contexto, y mientras mejor se lo des, más útil es lo que te devuelve. Si estás empezando desde cero, la guía de El Encargo es un buen punto de partida para ordenar lo que le tienes que contar.

¿Qué es el contexto cuando hablas con una IA?

Es todo lo que tú sabes y la IA no puede saber. Quién eres y desde qué rol escribes. Para quién es el texto y qué sabe ya esa persona. Cómo escribes tú, con qué tono y qué palabras evitas. Qué ha pasado antes: el correo que te enviaron, lo que se dijo en la reunión. Y qué quieres que ocurra después de que alguien lea el resultado.

Un colaborador nuevo tardaría semanas en absorber todo eso. A la IA se lo puedes contar en la misma conversación, y lo usa desde la primera respuesta. Si no se lo cuentas, rellena los huecos con lo más genérico que tiene.

¿Qué contexto necesita y cuál sobra?

Hay una tentación al descubrir que el contexto importa, que es pegarlo todo: el documento entero, el hilo de correos completo, la descripción de tu empresa, las notas de la última reunión, etcétera. Si lo pegas así, sin decirle qué es cada cosa ni para qué lo quieres, casi todo sobra, porque la IA no sabe qué parte importa y trata cada línea por igual, así que el resultado se diluye.

Esta tabla resume lo que entra y lo que no, con un correo a un cliente como ejemplo:

Tipo de contexto Ejemplo ¿Entra?
Tu rol y nivel “Soy la gestora de su cuenta desde hace dos años” Sí, en una frase
La situación concreta “Pidió información hace dos semanas y no ha respondido” Sí, es lo que más cambia el texto
Lo que sabe la otra persona “Ya conoce nuestras condiciones; no hay que repetirlas” Sí
El objetivo “Quiero que acepte una llamada de quince minutos” Sí, siempre
Tu forma de escribir Tu tono y las palabras que evitas Sí, y se guarda para no repetirlo
El hilo de correos completo Ocho mensajes pegados No; resume lo que importa en dos líneas
La historia de la empresa Tres párrafos de la web No, salvo que el texto vaya sobre eso
Datos personales del cliente Nombre completo, teléfono, cuenta No; el texto sale igual sin ellos

¿Cómo se lo das sin pegar el documento entero?

Con cuatro pasos que, en cuanto los repites unas cuantas veces, te salen sin pensarlo.

  1. Antes de escribir, respóndete en una línea: ¿qué necesita saber la IA para hacer esto como lo harías tú?
  2. Escribe ese contexto en prosa, como se lo contarías a alguien por teléfono: qué ha pasado, a quién va dirigido, qué sabe ya esa persona y qué quieres conseguir.
  3. Si hace falta material (un correo recibido, unos datos), pégalo al final y di qué es y qué mirar de él: “este es el correo del cliente; fíjate en que pregunta por plazos, no por precio”.
  4. Quita todo dato que no cambie el resultado: nombres, teléfonos, cifras que no se usan, párrafos que no vienen al caso, etcétera.

Con el ejemplo del correo, el contexto completo cabe en esto:

Contexto: soy gestora de cuentas de una asesoría hipotecaria y llevo la cuenta de este cliente. Pidió información hace dos semanas y no ha respondido. Ya conoce las condiciones. Quiero que acepte una llamada de quince minutos sin sentirse presionado. Escribo en tono profesional y cercano, sin exclamaciones y sin ofrecer descuentos.

Son cinco frases, y con ellas la IA ya tiene lo que necesita para escribir ese correo como lo escribirías tú. Después solo te queda decirle qué quieres que escriba, por ejemplo un correo de seguimiento de unas 100 palabras que cierre proponiendo la llamada.

¿Cómo guardas el contexto para no repetirlo?

Hay dos clases de contexto y conviene tratarlas distinto.

El contexto fijo es el que no cambia de una tarea a otra: quién eres, a qué te dedicas, cómo escribes, qué evitas. La mayoría de herramientas permiten guardarlo una vez. En ChatGPT se llama instrucciones personalizadas; otras herramientas tienen un ajuste equivalente con otro nombre. Se escribe una sola vez, con todo el detalle que haga falta, y desde entonces cada conversación empieza sabiéndolo. Si más adelante ves que le falta algo, se lo añades sin tener que empezar de cero.

El contexto variable es el de cada tarea, lo que cambia de un caso a otro, como la persona a la que va dirigido o lo que quieres conseguir esta vez. Ese se lo cuentas en cada conversación, porque cada vez es distinto. Para las tareas que se repiten, puedes guardar la instrucción entera con un hueco para el contexto variable, y solo tienes que rellenarlo.

Cómo lo hago yo

Tengo guardado un contexto fijo con lo que la IA necesita saber para escribir como yo: a qué me dedico, para quién escribo, que mi español es venezolano de base con una capa de España, que escribo en primera persona y con la opinión declarada como opinión, que en lo que publico no uso exclamaciones ni entusiasmo vacío, y una lista de palabras y frases que no digo nunca. Cada vez que corrijo una frase porque no suena a mí, entra en esa lista, así que ese contexto lo voy ampliando con el uso.

En la formación usé un correo de seguimiento muy parecido al de la tabla para enseñar la diferencia entre pedirle algo a la IA en una línea y pedírselo con contexto. Ahora, el contexto no sirve solo para escribir. Cuando usas la IA para analizar algo o para pensar una decisión y le cuentas qué ha pasado, qué has probado ya, qué te preocupa y qué está en juego, deja de darte consejos genéricos y te ayuda a pensar tu caso, aunque la decisión la sigas tomando tú.

Qué hacer hoy

Escribe tu bloque de contexto fijo: quién eres, para quién trabajas, cómo escribes y qué evitas. Tómate el tiempo que haga falta, y si no sabes por dónde empezar, pídele a la IA que te haga todas las preguntas que necesite y que lo redacte a partir de tus respuestas. Después guárdalo en las instrucciones de tu herramienta o en una nota que pegues al principio de cada conversación.

Fuentes

Preguntas frecuentes

Dudas habituales sobre este tema

¿Cuánto contexto es demasiado?

Cuando la IA tiene que adivinar qué parte importa. Puedes darle todo el contexto que haga falta, incluso un documento largo, siempre que le digas qué es y qué tiene que mirar. Lo que sobra es lo que pegas sin explicar, porque la IA lo trata todo por igual y la respuesta se diluye.

¿Puedo darle contexto una sola vez y que lo recuerde?

En la mayoría de herramientas, sí. ChatGPT tiene instrucciones personalizadas y otras herramientas tienen ajustes equivalentes. Lo fijo se guarda ahí, y lo que cambia con cada tarea se lo cuentas en cada conversación.

¿El contexto sustituye a un buen prompt?

Es una de las cuatro partes de un buen prompt. Si le das mucho contexto y no le dices quién tiene que responder, qué tiene que producir ni cómo, te va a devolver algo bien informado que todavía no puedes usar.

Después de leer

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